Después de más de tres décadas de anhelo postergado por los regantes de la zona de influencia, el embalse Chiquicahua empieza a cobrar forma y convertirse en una realidad tangible. Con un avance real en ejecución del 18.92%, se ha superado la proyección estimada de un 4.9%. Este embalse pasa a conformar la Red de Vasos de Regulación de la provincia.
Los primeros resultados presentan retos y desafíos constantes, incluyendo la necesidad de socializar las implicaciones técnicas, sociales, comunitarias y ambientales de su ejecución. Esto permite dar a conocer la integralidad del impacto de la obra, incluyendo el beneficio provincial y la seguridad en la dotación de agua durante décadas para la producción agrícola y ganadera de más de 600.000 familias, garantizando así la seguridad y soberanía alimentaria.



